La producción de petróleo en Vaca Muerta ha alcanzado cifras superiores a los 960.000 barriles diarios, lo que ha llevado a la industria energética argentina a replantear sus prioridades tecnológicas. Las compañías enfrentan la necesidad de aumentar los volúmenes de transporte y reducir los costos operativos, lo que impulsa una nueva estrategia en el sector.
En este contexto, la electrificación, la automatización y la digitalización se presentan como herramientas clave para mejorar la competitividad de las empresas. La búsqueda de optimización en el uso de recursos se vuelve fundamental para aprovechar al máximo cada activo en la región.