La iniciativa gubernamental para renovar las vías de transporte en la cuenca neuquina busca facilitar el ingreso de formaciones de carga pesada, lo que podría reducir significativamente el tráfico de camiones en las rutas provinciales. Este proyecto, que contempla una inversión superior a los trescientos millones de dólares, será financiado conjuntamente por el Tesoro Nacional y operadoras petroleras de la región.
El objetivo de la reactivación de los rieles es solucionar el cuello de botella logístico que afecta la perforación de pozos gasíferos y petroleros, impulsado por el crecimiento de la actividad extractiva. Cada pozo no convencional requiere grandes cantidades de arenas de sílice, lo que ha deteriorado la red vial y aumentado la tasa de siniestros en los accesos.
Desde el sector energético, se han mostrado optimistas respecto al anuncio, resaltando que el transporte ferroviario podría reducir hasta un 30% los costos logísticos internos, mejorando así la competitividad del gas y petróleo argentino para futuras exportaciones. Sin embargo, los sindicatos de choferes de camiones expresaron su preocupación por el posible impacto en el empleo, dado que muchas familias dependen de los servicios de flete en la región.