La expansión de Vaca Muerta enfrenta importantes desafíos logísticos, especialmente en el transporte de insumos como la arena utilizada en las operaciones de fractura. Este año, se estima que la demanda alcanzará 6 millones de toneladas y podría llegar a 12 millones hacia 2030, según el consultor Roberto Lino Blanco.
La infraestructura actual, incluyendo la portuaria, no está preparada para manejar el incremento en el volumen de arena, lo que requiere no solo más vehículos, sino también una adecuada capacidad de recepción, almacenamiento y entrega. Blanco destacó que cada eslabón del proceso logístico debe estar sincronizado para evitar demoras en la actividad.
Durante un panel de Ámbito Debate sobre Energía y Minería, el especialista sugirió la necesidad de coordinar esfuerzos entre operadoras y proveedores para mejorar la eficiencia, evitando soluciones individuales que no optimizan el rendimiento. Propuso explorar el transporte multimodal como una alternativa viable, combinando buques, ferrocarriles y bitrenes, donde los puertos podrían servir como puntos de transferencia.