Argentina presenta un panorama alentador para sus exportaciones, con proyecciones que alcanzan los US$ 180.000 millones anuales hacia 2035. Este crecimiento se apoya en inversiones estratégicas en sectores como la energía, particularmente Vaca Muerta, y la minería de litio y cobre, bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Marcelo Elizondo, experto en comercio internacional, indica que la participación del país en el comercio mundial cayó a un mínimo histórico del 0.29% en 2023, debido a regulaciones y una sequía severa. Sin embargo, se anticipa un cambio a partir de 2024, con un crecimiento en las exportaciones que superará la media global, iniciando una recuperación que podría llevar las ventas al exterior a US$ 105.000 millones para 2026.
Este nuevo escenario contrasta con el desempeño de Argentina entre 2000 y 2025, donde se registró la expansión comercial más débil de la región, con un crecimiento de solo 2.78 veces. A pesar de ello, el potencial auge exportador representa una gran oportunidad, especialmente en el desarrollo de Vaca Muerta, que impulsará la demanda de servicios logísticos y manufactura, así como la consolidación de la minería de litio y cobre, generando nuevas cadenas de valor.
La normalización del sector agroindustrial, pilar de la economía, también podría beneficiarse al incrementar los volúmenes de exportación y precios, fortaleciendo la actividad portuaria y los servicios asociados.