Neuquén enfrenta un desafío ambiental significativo debido a la explotación petrolera convencional, a pesar de ser el centro del desarrollo de hidrocarburos no convencionales en Argentina. La provincia ha identificado 441 registros relacionados con pozos que requieren abandono, reclasificación o evaluaciones técnicas.
Entre las empresas implicadas se encuentran YPF, Fluxus, Pluspetrol, Bentia Energy e Ingeniería SIMA. Estas compañías están involucradas en un relevamiento de compromisos desde 2025 hasta la actualidad, que incluye pozos alcanzados por programas de abandono y otros elementos relacionados con infraestructura en desuso.
El desglose de los pozos incluye 208 que forman parte del programa de Fluxus, 111 clasificados para abandono en concesiones transferidas de YPF a Bentia Energy, y otros 100 que YPF debía reclasificar. También se han identificado pozos en áreas específicas, como Ocho en zonas adquiridas por Bentia e Ingeniería SIMA, así como siete en Aguada Villanueva y tres en Las Tacanas.
Este contexto resalta la discrepancia entre la actividad de Vaca Muerta, que atrae inversiones, y la situación de antiguos yacimientos que dejan infraestructura y terrenos que requieren atención ambiental. La provincia busca establecer claramente las responsabilidades de las empresas en el cierre de pozos y la remoción de instalaciones, especialmente en áreas cercanas a viviendas y escuelas.