La provincia de Neuquén ha implementado un nuevo Procedimiento de Reporte de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para el sector hidrocarburífero, con el objetivo de medir y mitigar la huella de metano en Vaca Muerta. Esta iniciativa, en línea con la Ley 3454 y su actualización, busca reducir la intensidad de las emisiones en un 16% durante los próximos 20 años.
El gobernador Rolando Figueroa destacó la importancia de alcanzar la meta de cero emisiones, subrayando que es fundamental cuantificar las emisiones antes de avanzar en su reducción. Esta estrategia se presentó durante el evento Vaca Muerta Near Zero realizado en septiembre.
Neuquén tiene como meta posicionar el gas de Vaca Muerta en los mercados internacionales, adaptando las exigencias europeas a su producción local. Esto se enmarca en los proyectos Argentina LNG y Southern Energy, con la intención de disminuir la huella de carbono en las exportaciones de gas natural licuado (GNL).
El nuevo esquema, resultado de una prueba piloto en 2025, fue desarrollado junto con la Comisión de Emisiones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) e involucra a las operadoras de la cuenca. Para garantizar la coherencia en la medición, se adoptó el estándar Oil & Gas Methane Partnership 2.0 de la ONU, que es reconocido por su rigurosidad.
Las empresas se clasificarán en grandes y pequeñas productoras, estableciendo un umbral de 9.000 barriles equivalentes de petróleo anuales. El subsecretario de Cambio Climático, Santiago Nogueira, mencionó que la provincia enfrentaba un panorama dispar en cuanto a las mediciones de las empresas, lo que llevó a la creación de un marco regulatorio con cinco niveles progresivos de monitoreo.