El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) está transformando el panorama de las inversiones en el sector energético del país, especialmente en áreas relacionadas con Vaca Muerta. Según el especialista en energía Luis Bolomo, este régimen ha creado condiciones más atractivas para los inversores, aumentando su confianza y generando un notable movimiento económico en Neuquén y Río Negro.
Bolomo describió el crecimiento como "explosivo", destacando su impacto en diversos sectores relacionados con la actividad hidrocarburífera, incluyendo la construcción y actividades específicas del sector petrolero y gasífero. Este auge no se limita a la creación de empleo, sino que también está impulsando una serie de beneficios impositivos y la posibilidad de girar utilidades al exterior, lo cual añade un nivel de seguridad para quienes invierten en proyectos a largo plazo.
El especialista también hizo hincapié en que, a pesar de los cambios favorables, los resultados de estas inversiones no serán inmediatos. Según Bolomo, las inversiones en infraestructura suelen tener un horizonte de recuperación que abarca entre 15 y 20 años, por lo que muchos proyectos comenzarán a producir en los próximos años.