La transportista Río Paraná Cargas SA, dirigida por los hermanos Andrés y Alejandro Rossi, se encuentra en concurso debido a una significativa pérdida de clientes en el sector de hidrocarburos convencionales, situación que no han logrado reemplazar. Esta crisis se atribuye a la transformación del negocio petrolero argentino, particularmente al crecimiento de Vaca Muerta y la migración de actividades hacia Neuquén.
El concurso fue declarado el 18 de septiembre por el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Décima Nominación de Santa Fe, bajo la jueza Romina Kilgelmann. Los acreedores tienen plazo hasta el 13 de noviembre para presentar sus solicitudes de verificación de créditos. Andrés Rossi explicó que la compañía ha estado perdiendo clientes y que la falta de contratos que compensen las pérdidas ha afectado su operación.
Según Rossi, el cambio en la demanda de servicios entre el petróleo convencional y el no convencional ha llevado a empresas que abastecían al sector a abandonar el país. La empresa tiene una deuda bancaria total de $667,1 millones, con el Banco Galicia como principal acreedor. La dirección de Río Paraná Cargas espera utilizar el concurso como una oportunidad para reorganizar sus obligaciones y continuar operando en el mercado.