La empresa de transporte Río Paraná Cargas SA, dirigida por los hermanos Andrés y Alejandro Rossi, ha entrado en concurso debido a la pérdida de clientes en el sector de hidrocarburos convencionales, una situación que no han logrado revertir. La apertura del concurso se llevó a cabo el 18 de septiembre en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Décima Nominación de Santa Fe, bajo la supervisión de la jueza Romina Kilgelmann.
La compañía, ubicada en la ruta nacional 11, kilómetro 495, en Candioti, ha enfrentado serios desafíos ante el cambio hacia la explotación de recursos no convencionales en Vaca Muerta. Andrés Rossi indicó que la transformación en la industria petrolera ha llevado a la pérdida de clientes que no pudieron ser reemplazados, lo que ha afectado gravemente su actividad. Aseguró que el crecimiento del polo energético en Neuquén no ha generado contratos que compensen las pérdidas sufridas.
La empresa enfrenta actualmente una deuda bancaria que asciende a $667,1 millones, según datos de la Central de Deudores del Banco Central. El banco con mayor saldo de deuda es Banco Galicia, que reporta $252,8 millones, seguido por Banco Bica y Comafi con $124 millones y $119,4 millones, respectivamente. Los acreedores tienen plazo hasta el 13 de noviembre para presentar sus solicitudes de verificación de créditos.
Andrés Rossi expresó su intención de utilizar el concurso como una herramienta legal para reorganizar las obligaciones y mantener la actividad de la empresa, que opera desde hace 18 años.