La producción de hidrocarburos en Vaca Muerta sigue en aumento, lo que ha llevado a un crecimiento del 40% en los últimos 20 meses. Ernesto López Anadón, presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), destacó que el país actualmente produce cerca de un millón de barriles por día, mientras que el consumo nacional es de aproximadamente 600.000 barriles.
Este crecimiento en la producción no solo se traduce en mayores volúmenes, sino también en mejores precios para las exportaciones. López Anadón subrayó que, gracias a Vaca Muerta, Argentina tendrá un saldo positivo en la balanza energética de 10.000 millones de dólares este año, evitando importaciones que podrían haber costado entre 20.000 y 25.000 millones de dólares.
El impacto de estos desarrollos se ve reflejado en la necesidad de inversiones significativas para expandir la infraestructura de transporte y procesamiento. Cada día se presentan nuevos proyectos ante el RIGI, abarcando diversas etapas de la cadena energética, lo que demuestra el potencial continuo de Vaca Muerta para contribuir a la economía nacional.
La evaluación de la situación actual resalta la importancia de Vaca Muerta en comparación con la dependencia de yacimientos convencionales, que se encuentran en declive. Esto lleva a una mayor necesidad de medir el impacto que tendría la ausencia de esta formación en las importaciones de hidrocarburos.