La producción de Vaca Muerta ha cambiado drásticamente la balanza comercial energética de Argentina, según Ernesto López Anadón, presidente del IAPG. En una reciente entrevista, destacó que sin esta formación shale, el país seguiría dependiendo de las costosas importaciones de gas y petróleo.
López Anadón mencionó que hay un "antes y un después" en el sector energético a raíz del desarrollo de Vaca Muerta, que ha convertido a Argentina en un país exportador de estos recursos. Explicó que, gracias a esta producción, se ha reducido la necesidad de importar gas natural licuado (GNL), que anteriormente se traía a través del puerto de Bahía Blanca.
Con miras al año 2030, el presidente del IAPG analizó las proyecciones de producción y los desafíos que enfrenta la industria. Aunque considera a Vaca Muerta como una pieza clave, también advirtió que no es la solución absoluta para la economía nacional.
La evolución del sector ha sido notable, con un aumento en la actividad y mejoras en la eficiencia en los procesos de extracción. A pesar de que el desarrollo inicial fue lento, los avances recientes han permitido a Argentina alcanzar niveles de producción que antes parecían imposibles.