El Distrito Vicuña, ubicado en la cordillera de San Juan, se perfila como un importante proyecto económico para Argentina, con el potencial de generar miles de empleos y posicionar al país entre los principales productores de cobre a nivel mundial. Este megaproyecto ha sido comparado con Vaca Muerta por su magnitud y capacidad de producción.
Con una extensión de más de 44 kilómetros que atraviesa la cordillera andina, el Distrito Vicuña alberga los depósitos de Josemaría y Filo del Sol, considerados entre los mayores descubrimientos metalíferos en las últimas tres décadas. La aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental y el financiamiento asegurado para la construcción de la mina facilitan su avance.
Los expertos en la industria destacan que este desarrollo podría traer consigo importantes regalías, impuestos, inversión en infraestructura y un crecimiento significativo en el empleo, ofreciendo salarios superiores a los de otras actividades económicas. La proyección es que, de no ocurrir contratiempos, el distrito se convertirá en un pilar fundamental para la economía nacional.
El joint venture entre Lundin Mining y BHP, que opera Vicuña Corp., ha dado a conocer que los recursos combinados del distrito superan los 12 mil millones de toneladas, lo que refuerza la expectativa de un desarrollo productivo a gran escala que beneficiará a múltiples sectores.