La situación laboral de los egresados del Instituto Vaca Muerta (IVM) ha generado preocupaciones, especialmente por el bajo índice de inserción laboral, que se sitúa en un 3%. Este dato, aunque preocupante, no puede atribuirse únicamente al instituto. Es un reflejo de la Cuenca Neuquina, que aún no funciona a su máxima capacidad.
El costo de la mano de obra en la región es elevado, lo que dificulta su contratación. Sin embargo, se espera que cuando las operadoras comiencen a mostrar una demanda clara de personal y equipos, los egresados capacitados tendrán la oportunidad de ser los primeros en ser incorporados al mercado laboral.