La actividad de exploración en aguas profundas en Argentina continúa a pesar de los desafíos enfrentados. Varias compañías han intentado encontrar fuentes de producción de petróleo, aunque muchas han abandonado el proceso. El caso más notable es el pozo Argerich-1, ubicado en el área CAN 100 y operado por Equinor junto a YPF y Shell. Este proyecto había generado expectativas, pero los resultados de junio de 2024 fueron decepcionantes, ya que no se encontraron indicios claros de hidrocarburos y el pozo fue clasificado como seco.
A pesar de este revés, la exploración offshore sigue vigente. En 2019, la Secretaría de Energía de la Nación otorgó permisos para 18 áreas en la Ronda 1 de la licitación Costa Afuera. Desde entonces, ha habido diversas modificaciones, y actualmente, siete de las 13 petroleras que ganaron la licitación continúan sus actividades en el mar argentino. Estas incluyen a Equinor, YPF, TotalEnergies, Tullow Oil, Eni, Mitsui y Tecpetrol, con la incorporación en 2024 de la Compañía General de Combustibles en dos bloques de la Cuenca Austral.
Hasta ahora, nueve de las 18 áreas han sido revertidas al Estado nacional debido al alto riesgo económico que representa pasar a una etapa de desarrollo comercial. Aún se debe definir el futuro de las áreas restantes y si se desarrollarán o también serán revertidas.