Las exportaciones de combustibles y energía de Argentina han experimentado un notable aumento, pasando de US$ 2.050 millones en 2016 a US$ 11.100 millones en 2025, lo que representa un crecimiento del 442%. Este incremento ha posicionado al sector energético como un actor clave en el comercio exterior, aumentando su participación del 4% al 16% de las exportaciones totales en el mismo período.
Un informe de la consultora Economía & Energía destaca que el sector energético explicó aproximadamente el 31% del crecimiento total de las exportaciones argentinas entre 2016 y 2025. Las exportaciones energéticas, que habían alcanzado su máximo histórico de US$ 7.850 millones en 2008, habían caído a US$ 2.050 millones en 2016, pero desde entonces han mostrado una recuperación constante.
El saldo comercial del sector energético también ha mejorado, alcanzando un superávit de US$ 7.834 millones entre enero y agosto de 2026, un 71% más que en el mismo período del año anterior. Este crecimiento se debe en gran parte a un aumento del 55% en las ventas de petróleo y a una reducción significativa en las importaciones, que habían alcanzado un récord de US$ 12.500 millones en 2013.
La recuperación del déficit energético, que comenzó a afectar la balanza comercial en 2011, ha sido un factor importante en la mejora económica del país, especialmente en el contexto de los altos precios internacionales de la energía.