El Gobierno nacional avanza en la reactivación del proyecto ferroviario que unirá Añelo con el puerto de Bahía Blanca, con el objetivo de mejorar la logística del sector energético y atraer nuevas inversiones. Esta iniciativa forma parte de un acuerdo de infraestructura establecido con Estados Unidos y está en proceso de coordinación con las provincias implicadas.
Conocido como Corredor Norpatagónico o tren a Vaca Muerta, el proyecto incluye la recuperación de vías existentes y la construcción de nuevos tramos, abarcando un total de 665 kilómetros. De estos, se planea renovar 208 kilómetros, mejorar otros 374 y construir aproximadamente 83 kilómetros adicionales.
El trazado propuesto facilitaría el transporte de insumos necesarios para la actividad hidrocarburífera, como arena y equipos, además de permitir el traslado de producción hacia los puertos. Aunque el diseño técnico está elaborado, el proyecto se encuentra actualmente suspendido y aún no se han definido oficialmente los plazos ni la configuración definitiva.
Este proyecto está vinculado al Corredor Andes-Atlántico, una estrategia de cooperación en infraestructura entre Argentina y Estados Unidos, presentada en septiembre de 2026. El acuerdo busca fomentar inversiones en transporte, energía y minería, mejorando las conexiones entre las áreas productivas argentinas y los mercados internacionales.