La exploración petrolera en el mar argentino enfrenta un cambio significativo, con la reversión de nueve de los 18 bloques adjudicados en la licitación internacional de 2019 al Estado nacional. Compañías como Shell, ExxonMobil y Qatar Petroleum han decidido abandonar sus proyectos, mientras que Equinor, YPF y TotalEnergies mantienen su participación en el sector.
Desde la primera licitación en 2019, se esperaba atraer inversiones para identificar nuevos recursos de petróleo y gas en aguas profundas. Sin embargo, las evaluaciones económicas y el progreso de los trabajos han llevado a varias empresas a desistir de sus compromisos. Las primeras áreas devueltas incluyen los bloques MLO 113, MLO 117 y MLO 118, que estaban en manos de ExxonMobil y Qatar Petroleum, con su reversión completada en marzo de 2024.
En julio de 2024, regresaron las áreas CAN 111 y CAN 113, vinculadas a BP y TotalEnergies. Posteriormente, en noviembre de 2025, se sumaron los bloques MLO 119 y MLO 114, antes gestionados por Tullow, Pluspetrol y Wintershall DEA. La última tanda de devoluciones se registró en 2026, cuando Shell y Qatar Petroleum también desistieron de sus áreas.
Este escenario contrasta con el desarrollo de Vaca Muerta, que sigue concentrando la mayor parte de las inversiones en el sector energético, lo que genera una disminución en la cantidad de bloques bajo permisos exploratorios en la exploración offshore.