Durante el segundo trimestre de 2026, el sector energético argentino experimentó un crecimiento interanual del 3%, según datos del INDEC. A pesar de esta expansión, se observó una caída desestacionalizada del 1,3% en comparación con el primer trimestre del año, lo que refleja un panorama desigual en la economía nacional.
La generación de electricidad mostró un aumento del 2,4%, impulsada en gran parte por una mayor utilización de fuentes térmicas. Sin embargo, el gas distribuido apenas creció 0,2%, lo que indica una leve mejora en comparación con el año anterior. Por otro lado, los derivados del petróleo destacaron con una mejora interanual del 6,2%.
A pesar del crecimiento en el sector energético, se reportaron caídas mensuales en abril y junio, con retrocesos del 1,9% y 3,3%, respectivamente. Esto sugiere que, aunque el sector energético se mantiene relativamente sólido, también enfrenta desafíos en su impulso a corto plazo.
La actividad extractiva relacionada con Vaca Muerta continúa siendo un motor clave para el sector, mientras que la demanda de la industria local muestra signos de desaceleración. Este comportamiento refleja una desconexión entre el crecimiento de las actividades vinculadas al mercado externo y la pérdida de intensidad en la industria doméstica.