El desarrollo de Vaca Muerta y las inversiones del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se perfilan como motores clave de la economía argentina, según los economistas Gonzalo Carrera e Isaías Marini. Durante una discusión en Ronda de Economistas, ambos expertos destacaron las oportunidades que representa el ingreso de divisas, aunque también advirtieron sobre las limitaciones del modelo para lograr un crecimiento sostenido.
Carrera enfatizó que, si bien Vaca Muerta tiene un impacto significativo en el empleo en provincias como Neuquén, su capacidad para generar empleo a nivel nacional es limitada. "El desarrollo energético ya tiene un peso importante en Neuquén, pero el efecto expansivo en el mercado laboral en todo el país es escaso", afirmó. Según sus estimaciones, incluso en un escenario optimista, el impacto de las inversiones en energía y minería no superará los 100.000 empleos indirectos.
En cuanto al tipo de cambio y su efecto en la industria, Marini señaló que el actual esquema cambiario no ha favorecido el desarrollo industrial. Recordó las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la falta de crecimiento de la industria bajo distintos esquemas. El debate se centró en cómo la política económica ha priorizado la desaceleración de la inflación, lo que ha limitado el potencial de producción nacional.