Se proyecta que Vaca Muerta generará más de 100.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la próxima década, gracias a un aumento significativo en las inversiones de infraestructura y la producción no convencional. Según un informe de Deloitte, esto transformará el mercado laboral y la matriz productiva hacia 2035.
Las estimaciones de la consultora Equilibra indican que en el sector de hidrocarburos se alcanzarán 273.000 empleos para 2030, de los cuales 78.000 serán directos. En minería, se proyectan 211.000 puestos, también con un número significativo de empleos directos.
El Instituto Argentino del Petróleo y del Gas prevé que se necesitarán entre 30.000 y 43.000 trabajadores directos adicionales hacia 2030, lo que podría movilizar entre 180.000 y 240.000 empleos en el sector en su desarrollo completo. Esta dinámica desafía la percepción de que ciertos sectores no benefician a la economía a corto plazo.
En el ámbito de la minería y el petróleo, se reportaron inversiones que alcanzan los US$15.700 millones en los primeros ocho meses del año, lo que subraya la importancia de estos sectores para la economía nacional.