El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha facilitado la aceleración de proyectos en el ámbito de Vaca Muerta y las exportaciones de gas natural licuado (GNL), aunque se presentan desafíos en la expansión del sector energético y la integración de proveedores locales. Economistas como Nicolás Taiarol y Santiago Llull han analizado cómo este régimen impacta en las inversiones y las exportaciones argentinas.
Taiarol destacó que el RIGI no ha creado nuevos proyectos, sino que ha permitido acelerar iniciativas que ya estaban en marcha. Según él, los proyectos fundamentales ya eran conocidos y el régimen los ha consolidado. Afirmó que el crecimiento de Vaca Muerta es notable, pero también resaltó que se deben resolver las tensiones asociadas a este crecimiento acelerado.
Por su parte, Llull expresó inquietudes sobre la inversión extranjera y la necesidad de que los proyectos incorporen producción y mano de obra local, resaltando la importancia de que el RIGI cumpla con sus expectativas en cuanto a tiempos de ejecución. Ambos especialistas coincidieron en que, si bien el régimen ha impulsado la aceleración de proyectos, aún queda por ver cómo se materializarán estos beneficios en el futuro.