El Indicador Sintético de Energía (ISE) mostró un aumento del 3% interanual en el segundo trimestre de 2026, según datos del INDEC. Sin embargo, la medición desestacionalizada indica una caída del 1,3% respecto al primer trimestre, mientras que la tendencia-ciclo descendió un 0,5%.
El sector energético presenta un comportamiento desigual. En abril, se registró una caída del 1,9%, en mayo se recuperó un 0,7% y junio terminó con una nueva baja del 3,3%. Los derivados del petróleo impulsaron el crecimiento con una mejora interanual del 6,2%, mientras que la generación neta de electricidad creció un 2,4%, principalmente por fuentes térmicas.
La producción de petróleo en julio alcanzó los 916.200 barriles diarios, un 17,2% más que el año anterior, con Vaca Muerta representando cerca del 70% del total nacional. En contraste, la autogeneración de energía en la industria manufacturera cayó un 11,5% interanual, afectada por la debilidad de la demanda interna.
En el sector de biocombustibles, la producción entre abril y junio fue de 294.848 toneladas, un 20% más que el año anterior, aunque los niveles acumulados entre enero y julio son los más bajos en 17 años. A pesar de no anticipar cambios significativos en la demanda interna para el tercer trimestre, las empresas del sector mantienen planes de inversión elevados, enfocándose en la expansión de capacidad e infraestructura.