Chemaron ha decidido relanzar sus operaciones en El Trapial, un desarrollo clave en Vaca Muerta, donde planea triplicar su producción. La compañía ha solicitado la adhesión al RIGI con una inversión proyectada de US$ 13.800 millones a lo largo de la próxima década. Esta iniciativa busca revitalizar un área que, tras su apogeo a finales del siglo XX, ha visto una caída en la producción convencional.
Ubicado a 250 kilómetros de Neuquén capital, El Trapial ha abierto sus puertas para mostrar su potencial. Chevron, que asumió la operación del bloque en 1999 y alcanzó una producción de 60.000 barriles diarios en su mejor momento, ahora busca extenderse hacia la formación de shale, donde ha identificado recursos de alta calidad.
La petrolera ya ha perforado 47 pozos no convencionales en el área, que abarca una superficie de 397 kilómetros cuadrados, casi el doble de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta reapertura representa un nuevo capítulo en la historia petrolera de la región, donde la infraestructura, como el recién inaugurado aeródromo, está conectando más eficientemente la capital provincial con el eje petrolero.