La producción de gas natural en Neuquén experimenta un notable crecimiento, mientras que Bolivia enfrenta un drástico declive en su capacidad de producción. Según un análisis de Alpes Energy, se estima que para 2026, la producción boliviana se reducirá a 26,6 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d), lo que representa una disminución del 53% desde 2016. En contraste, Neuquén incrementará su producción de 70,7 MMm³/d a 110 MMm³/d en el mismo período, destacándose un aumento significativo en la producción de gas no convencional.
El gas no convencional en Neuquén ha pasado de representar el 37% al 89% de la producción total, alcanzando 97,7 MMm³/d. Este cambio en la dinámica regional sugiere que Bolivia, que tradicionalmente fue uno de los principales proveedores de gas a Argentina, podría necesitar importar gas a partir de 2031 debido al agotamiento de sus yacimientos.
Alpes Energy proyecta que, si no se realizan nuevos descubrimientos significativos en Bolivia y la demanda interna se mantiene en torno a 14 MMm³/d, la producción del país vecino podría caer a aproximadamente 15,3 MMm³/d para 2031. Esta situación implica que Neuquén podría jugar un papel clave en el suministro regional en el futuro, aunque no se plantea que Vaca Muerta reemplace automáticamente a Bolivia como proveedor.