La expansión de Vaca Muerta está generando una creciente demanda de financiamiento que trasciende a las grandes compañías productoras. Este crecimiento en la actividad energética requiere inversiones significativas en equipamiento, transporte, infraestructura y servicios.
Además, las empresas proveedoras necesitan capital para poder contratar personal, adquirir insumos y satisfacer la demanda creciente que acompaña al aumento de la producción en la región.