La producción de fertilizantes nitrogenados, especialmente la urea, se perfila como una oportunidad clave para conectar los recursos energéticos de Vaca Muerta con el sector agroindustrial en Argentina. Este desarrollo podría aumentar la competitividad del campo y diversificar la oferta exportadora industrial.
La discusión sobre esta potencial sinergia se llevó a cabo en la 46.ª Reunión Anual Latinoamericana de Petroquímica y Química (APLA 2026), que tuvo lugar en Buenos Aires entre el 26 y el 29 de octubre, con la participación de 890 asistentes de 321 empresas de 31 países. Se destacó el potencial de Bahía Blanca para ampliar la producción de fertilizantes y abastecer mercados sudamericanos gracias a la disponibilidad de gas de Vaca Muerta y una infraestructura industrial consolidada.
La urea, principal fertilizante nitrogenado en Argentina, se produce a partir del amoníaco, que depende del gas natural. Este recurso, que representa más del 60% de los costos de producción de urea, puede transformar la competitividad de la industria local al permitir la producción de fertilizantes a costos más bajos en comparación con proveedores internacionales.
Además de sustituir importaciones, se prevé la creación de una cadena de valor integrada, donde la energía apoye a la industria química, esta a su vez provea insumos al sector agropecuario, generando nuevas oportunidades comerciales. A nivel internacional, la situación es favorable; en 2025, los países del Mercosur y Chile consumieron 21,4 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados, pero solo produjeron 1,8 millones, lo que obliga a cubrir el 92% de la demanda mediante importaciones por un valor de U$S 6.513.