Thiago Santino Battagini, un niño de 3 años, ha encontrado su pasión en la cocina, un lugar donde su familia celebra cada pequeño logro. Tras cinco años de tratamientos de fertilidad, sus padres, Daniela y Jorge, finalmente lo trajeron al mundo, convirtiéndolo en el hijo más esperado. Su llegada fue un milagro cotidiano, y en su hogar, cada nuevo descubrimiento es motivo de festejo.
Thiago, que se pone su delantal y gorro del jardín Mundo de Colores, disfruta haciendo “pastel” para compartir. Su madre destaca cómo el niño, lleno de curiosidad, corre a abrir la puerta cuando suena el timbre, deseoso de recibir visitas. A su corta edad, ya ha demostrado ser muy activo y sociable, prefiriendo jugar con su familia o amigos en lugar de hacerlo solo.
“Cada habilidad que muestra es celebrada como un triunfo”, comentó Daniela, enfatizando su enfoque en criar a Thiago sin pantallas, y resaltando la alegría que trae a su hogar. La familia celebra cada momento como un campeonato, disfrutando de su rol como el “cocinero” en la casa.