La Municipalidad enfrenta una crisis por una deuda acumulada que supera los $1.700 millones con el Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN), la cual podría ascender a más de $2.300 millones tras refinanciarse en 24 cuotas. Este problema ha generado un escándalo institucional, acentuado por un reciente corte de suministro eléctrico en la Intendencia y el Concejo Deliberante, lo que ha llevado a abrir una investigación sobre la gestión administrativa.
Un informe de la Contraloría Municipal, fechado el 30 de julio de 2026 y firmado por el Contralor Jorge A. Fernández, destaca inconsistencias graves en la administración de 136 medidores vinculados a dependencias municipales. Entre los hallazgos se encuentran medidores que facturan sumas elevadas sin identificación precisa, como el suministro N° 10794, y otros que no permiten verificar sus montos debido a la falta de acceso a las boletas.
Además, se han detectado cobros desproporcionados, como los $9.052.338 del Hospital Modular y más de $10,3 millones relacionados con lotes interculturales. La comuna ha estado absorbiendo costos que corresponden a organismos provinciales y particulares, lo que agrava la situación financiera. La Contraloría cuestiona la falta de control administrativo, sugiriendo que este desmanejo podría ser una de las causas de la significativa deuda con el EPEN.