Durante la celebración por los 139 años de Chos Malal, el gobernador Rolando Figueroa sorprendió a una niña de 7 años, Jazmín Aymé Giménez, al interrumpir el protocolo para cumplir una promesa. Jazmín recibió un par de patines que había solicitado en una carta, escrita con dibujos y una invitación al gobernador para tomar la leche en su casa.
La entrega fue inesperada para la familia, y la madre de Jazmín, Carina, recordó cómo sucedió todo: "Me llamaron para que la acerque al palco. Ella subió sola, acompañada por la secretaria del gobernador". La alegría de Jazmín fue inmediata, y no dudó en probar los patines de inmediato.
La historia comenzó en el Cine Teatro Municipal, donde Jazmín, acompañada por su madre, decidió escribirle al gobernador. Aunque su intención principal era invitarlo a compartir un momento en casa, también solicitó los patines que necesitaba, dado que los que tenía estaban en mal estado. Para ella, lo más importante era la conexión personal con Figueroa.
La entrega de los patines no solo trajo felicidad material, sino que evidenció el deseo de Jazmín de establecer un vínculo con el gobernador. "Ella quería que él venga a tomar la leche en la casa", destacó Carina, resaltando la importancia de la intención detrás de la carta.