El Gobierno de Neuquén llevará a cabo tareas de fiscalización en comercios debido a la detección de un juguete con riesgo químico grave para la salud. Se trata del "squeezy", un juguete antiestrés con forma de dumpling, fabricado en China, que ha sido retirado del mercado en el Reino Unido por niveles de benceno superiores a lo permitido en su capa exterior.
La sustancia, clasificada como cancerígena, puede ser absorbida por contacto directo con la piel o por inhalación. La alerta se generó tras una denuncia de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, lo que llevó a la subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación a iniciar acciones bajo la normativa vigente.
La dirección provincial de Protección al Consumidor verificará la posible venta de estos productos en la provincia y controlará el cumplimiento de las obligaciones de rotulado. En caso de detectar infracciones, se aplicará la normativa correspondiente. Además, se han encontrado irregularidades en el etiquetado, como la falta de datos del importador y advertencias de seguridad en idiomas distintos al español.
Se aconseja a las familias evitar la compra y uso de estos juguetes hasta que se confirme su seguridad. Aquellos que identifiquen estos productos a la venta pueden realizar denuncias ante la dirección provincial correspondiente.