La situación en la ciudad de Neuquén se ha vuelto crítica debido a las intensas lluvias que han generado calles anegadas y pozos peligrosos en varios barrios. La acumulación de agua ha convertido la circulación en un desafío, especialmente en áreas donde predominan las calles de tierra, como Confluencia, Los Hornitos y 7 de Mayo. Los vehículos deben avanzar con precaución para evitar quedar atrapados en el barro, y los motociclistas y ciclistas enfrentan un mayor riesgo por pozos ocultos.
A pesar de los esfuerzos de la Municipalidad para realizar trabajos de desagote, la falta de pavimentación y un drenaje adecuado ha llevado a que el agua se estancara durante horas e incluso días. Esto ha agravado el estado de las calles, donde los baches se han transformado en pozos más profundos, complicando aún más el tránsito.
El Servicio Meteorológico Nacional ha emitido un alerta amarilla que se mantendrá vigente durante toda la jornada del miércoles y la madrugada del jueves. Este aviso advierte sobre condiciones que pueden generar complicaciones adicionales, recomendando precaución al momento de circular.