Los limpiavidrios, conocidos como "trapitos", han regresado a la zona de Centenario a pesar de la ordenanza 10.398 que prohíbe su presencia en la ciudad. Desde hace varios días, se pueden observar en la Ruta 7, especialmente en los semáforos y rotondas, donde ya han surgido problemas reportados por los automovilistas.
Recientemente, se han denunciado agresiones de parte de algunos de estos individuos, incluyendo un incidente donde uno golpeó una camioneta y otro se acostó sobre el asfalto, poniendo en peligro a los conductores que transitaban el área. La situación ha generado un ambiente tenso, con bocinazos e insultos, hasta la llegada de la Policía de Neuquén.
El Consejo de Seguridad de la Municipalidad de Centenario enfrenta un impasse tras la renuncia de su responsable, Claudio Pistagnesi, quien coordinaba los operativos contra esta actividad. La ordenanza establece que tanto la policía como los inspectores municipales deben actuar al detectar a los limpiavidrios, y en caso de resistencia, los involucrados pueden ser demorados.
Además, vecinos han denunciado la existencia de un aguantadero en la zona del ex loteo Cabezas, donde se han encontrado nylons y maderas, lo que ha generado preocupación entre quienes transitan por allí.