El Hostal del Río, ubicado a orillas del río Aluminé, se ha convertido en un destino turístico destacado gracias al esfuerzo de la familia Mezzalira. Este emprendimiento, que comenzó hace más de dos décadas, ahora está bajo la dirección de Maximiliano Mezzalira y su pareja Virginia, quienes buscan ofrecer una experiencia única a los visitantes.
Maximiliano, licenciado en Turismo por la Universidad Nacional del Comahue, volvió a Aluminé tras varios años en Neuquén capital, donde las restricciones por la pandemia lo llevaron a tomar la decisión de administrar el hostal familiar. Su regreso al pueblo renovó su pasión por el turismo y lo impulsó a asumir la gestión del negocio familiar.
La tarea de continuar el legado familiar ha sido un desafío significativo para Maximiliano, quien ha aprendido que la clave del éxito radica en la planificación y el trabajo en equipo. Aluminé, con su diversidad de paisajes y su ubicación estratégica, se presenta como un punto ideal para explorar los principales circuitos turísticos de la región. Cada amanecer en el hostal, cuando el sol ilumina el entorno, se convierte en un momento especial que lo inspira a seguir adelante con esta labor familiar.