La recaudación nacional en Argentina muestra una fuerte concentración de recursos en el Estado central, con solo tres tributos nacionales, como el IVA, que representa el 6,71% del PBI, generando una parte significativa de toda la recaudación. Los primeros seis impuestos nacionales concentran el 85% de los ingresos tributarios, lo que ha suscitado críticas sobre la falta de retorno de recursos en forma de obras o servicios que impacten directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos.
Los municipios, que enfrentan demandas de los vecinos como el mantenimiento de calles y la recolección de residuos, reciben una participación muy reducida en la recaudación total. La principal fuente tributaria municipal, la tasa de seguridad e higiene, aporta apenas el 0,70% del PBI, mientras que otros impuestos municipales solo contribuyen con un 0,50%.
Este desequilibrio fiscal, calificado como “desequilibrio vertical” por especialistas, refleja que el nivel nacional concentra los ingresos, mientras que provincias y municipios asumen importantes responsabilidades de gestión sin los recursos adecuados para hacerlo.