Leonardo Aristegui Mansilla, residente en La Plata, ha estado viajando a Neuquén por trabajo en Vaca Muerta durante 16 años. En 2018, firmó un contrato de compra para un departamento en el complejo Vivo Confluencia, que prometía ser un proyecto de ocho etapas, pero la desarrolladora VM SRL entró en concurso de acreedores y no ha cumplido con sus compromisos. Aristegui esperaba poder habitar su departamento, ubicado en calle Boerr, a pocos metros del río Limay, pero actualmente no puede hacerlo.
La unidad adquirida por Leonardo, que incluye una cochera y tiene un precio de 74 mil dólares, estaba destinada a convertirse en su hogar junto a su pareja. A pesar de haber pagado puntualmente las cuotas durante cinco años, la situación actual de la desarrolladora ha dejado a muchos compradores en un estado de incertidumbre. Aparte de VM SRL, se mencionan otras empresas como Rebus SA y Conecta Gestión Negocios, que podrían estar vinculadas a la situación actual del proyecto.