Un emprendimiento sustentable nace de una antigua máquina de coser en la cordillera neuquina, gracias a la creatividad de Ermes Recabal y Mercedes Calderón, una pareja de San Martín de los Andes. Hace aproximadamente cinco años, comenzaron a experimentar con la máquina que pertenecía a la abuela de Mercedes, creando inicialmente productos para uso personal.
La idea surgió cuando necesitaban una riñonera para un viaje a El Bolsón. Este primer producto fue el comienzo de un proyecto que se transformó en su forma de vida. Con la experiencia adquirida, identificaron una necesidad en la comunidad de escaladores local, quienes enfrentaban dificultades para conseguir accesorios específicos. Así, comenzaron a fabricar magnesieras, pequeñas bolsas para guardar magnesio, y con el tiempo, ampliaron su oferta a gorras, gorros, bolsos y más.
El compromiso con el medio ambiente ha sido fundamental en su vida y en su taller. Desde sus inicios, han implementado prácticas de cuidado ambiental, como la separación de residuos y la reducción del uso de plásticos. Esta filosofía se refleja también en los productos que ofrecen, buscando siempre una producción sustentable.