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Política

25|01|2024

El PJ no consigue aliados para voltear el decretazo y Victoria Villarruel evalúa postergar la sesión
Los partidos provinciales, Kueider y Espínola se resisten a ofrecer el cuórum. La vicepresidenta estudia alternativas reglamentarias para no abrir el recinto.

La sesión especial pedida por Unión por la Patria para el jueves a las 14 horas con el objetivo de derogar el decreto de necesidad y urgencia 70/23, que reformó o eliminó más de 300 leyes y es conocido como "el decretazo", por ahora pende de un hilo: los bloques chicos que pueden garantizar el cuórum se resisten a confirmar su presencia y la vicepresidenta, Victoria Villarruel, estudia vericuetos reglamentarios para no abrir el recinto.

Aun con este panorama, para el peronismo nada cambia. "Es una buena oportunidad para que quienes se ausenten expliquen en sus provincias que no están en contra del Gobierno" , advirtió a Letra P una fuente de la bancada presidida por José Mayans. Apuntaban que esta semana hubo provincias en el norte del país sin luz, por las deudas de la mayorista Cammesa, y tarde o temprano estas situaciones podrían revertir la imagen del presidente Javier Milei. Una sesión frustrada no sería más que el primer paso de un operativo desgaste.

Unión por la Patria reúne 33 senadores y necesita cuatro más para el cuórum. Este jueves, sólo tenía confirmada la ayuda de la rionegrina Mónica Silva, cercana al gobernador Alberto Weretilneck. Las miradas están puestas en los dos exmiembros de la bancada (cuando se llamaba Frente de Todos), Edgardo Kueider y Carlos Espínola, que integran el bloque Unidad Federal junto a Alejandra Vigo, esposa del exgobernador de Córdoba Juan Schiaretti.


En diciembre, ambos se expresaron en contra del DNU. Sin embargo, no estarían interesados en participar de una sesión para derogar esta medida convocada por sus expares. Según pudo saber Letra P, Kueider y Espínola conversaron con referentes de UP y explicaron que era conveniente que la citación la realizara un bloque chico para asegurarse el cuórum. No descartaron convocar a la sesión ellos mismos, pero más adelante.

Para abrir el recinto, UP necesita además la ayuda de la dupla de Santa Cruz (José Carambia y Natalia Gadano) y la de Misiones (Oscar Arce y Sonia Rojas Decut). Ninguna de estas bancadas garantizó que estará el jueves en el Senado. Carambia se expresó en contra del DNU en diciembre, pero fuentes de su entorno señalaron a Letra P que, por ahora, no tiene previsto viajar.

Otro dato que incomodó a las fuerzas locales del Senado es la fecha: el jueves podría ser el día posterior al desenlace del tratamiento de la ley ómnibus en Diputados, cuyo desenlace será clave para los futuros alineamientos parlamentarios. "El gobierno ya consiguió apoyo de (el gobernador de Tucumán Osvaldo) Jaldo y quizá ese día sumen otros. ¿Qué chance hay que UP sostenga sus 33 votos?", desafían en las bancadas chicas.

En UP retrucan que las fugas tucumanas no llegan a su bloque y entre los 33 no exhiben votos duros. Señalan además que la sesión también servirá para exhibir a los senadores que cuestionaron el DNU en redes sociales y no participen, como el presidente de la UCR, Martín Lousteau, y su compañero Maximiliano Abad. Carolina Losada, también radical, tuvo otro gesto: presentó un proyecto de ley con el contenido del decreto, para que fuera tratado en el recinto. Milei no quiso.

Los caminos de Villarruel
Mientras sigue de cerca las voluntades que consigue UP, Villarruel releyó leyes y el reglamento del Senado para evaluar qué chances tiene de frustrar la sesión desde el escritorio. El primer argumento es que, para el Gobierno, los DNU no pueden tratarse en el recinto en período extraordinario, o sea, antes del 1 de marzo, a no ser que lo pida el Presidente. En UP no tienen la misma interpretación. Como explicó Letra P, en la Casa Rosada buscan estirar el tiempo a la espera que la Corte emita un fallo que avale el capítulo laboral del decretazo, invalidado por la justicia.

La vicepresidenta encontró además un artilugio en el reglamento para frustrar la Sesión. El artículo 19, señala que la "Cámara puede celebrar sesión pública especial a petición de cinco o más senadores o del Poder Ejecutivo, debiendo expresarse el objeto de la misma". Y agrega que "en el supuesto de que el pedido sea efectuado por senadores, deberá vincular su objeto con un proyecto que haya tenido ingreso en Mesa de Entradas".

De la lectura de ese artículo, entienden cerca de Villarruel, no se desprende que los miembros del Senado puedan abrir el recinto por las suyas para tratar un decreto. Además, encontraron antecedentes de sesiones especiales pedidas por las oposiciones de turno que fueron ignoradas, sin consecuencias. En la Cámara de Diputados la dinámica es distinta: con diez firmas se abre el recinto.

La estrategia de la vicepresidenta es esperar los próximos días para tomar decisiones según el clima político que deje el debate de la ley ómnibus. "Hasta un día antes podemos definir si la convocamos o no. Vamos a usar todo el tiempo posible", aseguran.





 

Fuente LP