La problemática del acceso al agua en Neuquén se agrava debido a la concentración de tierras en manos de grandes estancias, muchas de ellas organizadas como sociedades anónimas. Estas estancias controlan extensas áreas de las mejores tierras de la provincia, incluyendo recursos hídricos esenciales para la ganadería. Cuando enfrentan escasez de agua, no dudan en desviar ríos y arroyos, privando así a pequeños crianceros y comunidades rurales de este recurso vital.
A pesar de la gravedad de esta situación, el gobernador de Neuquén no ha emitido críticas al respecto, ni en la actualidad ni en su anterior gestión. Esta falta de acción ha generado un fuerte descontento entre aquellos que sufren las consecuencias de estas decisiones, que afectan a poblaciones enteras en la región.
El uso desmedido de los recursos hídricos por parte de las estancias plantea serias inquietudes sobre la sostenibilidad y la equidad en la distribución de estos bienes esenciales, lo que requiere una atención urgente por parte de las autoridades provinciales.