El juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, que se inició el 2 de octubre en Neuquén, se encuentra en su etapa final. El último testimonio de la fiscalía fue brindado por el perito en criminalística Eduardo Prueger, quien condensó la evidencia acumulada durante el proceso. La fiscalía sostiene que Roberto Sánchez asesinó a Semeñenko con ensañamiento, motivado por el odio hacia su identidad de género en un contexto de violencia.
Prueger elaboró un informe integral a pedido del Ministerio Público Fiscal, que incluye pericias, filmaciones y otros materiales de la investigación. Su testimonio concluyó que el crimen se explica por los prejuicios del imputado hacia la víctima, un aspecto que se alinea con los protocolos que definen el crimen de odio por identidad de género. Destacó que la autopsia reveló al menos 25 lesiones punzo cortantes en el cuerpo de Semeñenko, de las cuales solo dos fueron fatales, lo que indica un exceso de violencia en el ataque.
El término criminológico overkill se aplica aquí, ya que las lesiones infligidas superan lo necesario para causar la muerte. Además, se encontraron fracturas craneofaciales y se utilizó violencia con múltiples instrumentos, lo que evidencia un ataque prolongado y sostenido a pesar de la resistencia de la víctima.