Los hermanos Matías (21) y Fernando Jara (28) han recuperado su libertad tras haber estado bajo prisión domiciliaria. El homicidio de su padre, Orlando Jara, ocurrió el 26 de enero en la esquina de San Lorenzo y Río Negro en Zapala. Este crimen, que causó conmoción en la ciudad, involucró un ataque brutal en el que Fernando, tras golpear y apuñalar a su padre, le cortó la cabeza y tomó una selfie que envió a un amigo.
La decisión de liberar a los hermanos fue tomada por la fiscal Sandra González Taboada, quien destacó su adecuada conducta procesal. Ambos se sometieron a tomas de muestras de sangre, desbloquearon sus teléfonos y accedieron a entrevistas psiquiátricas. Sin embargo, deben presentarse periódicamente ante la fiscalía y tienen prohibido acercarse a tres testigos clave. La causa sigue abierta y se debe definir si enfrentarán juicio y por qué delitos.
El defensor Gustavo Lucero argumentó que no existen riesgos procesales que justifiquen su detención, y las pericias psiquiátricas realizadas en febrero y marzo revelarán sus resultados en breve. Hasta el momento, solo Matías ha declarado, proporcionando detalles impactantes sobre el crimen, mientras que Fernando podría tener atenuantes debido a antecedentes de violencia familiar que sufrieron ambos hermanos a manos de su padre.