Los restos de Mario Andrés Forquera (46) fueron hallados en un criadero de chanchos en la ciudad de Senillosa, Neuquén, tras un mes de búsqueda. Forquera había desaparecido el 5 de julio y su búsqueda comenzó tres días después. Aunque el cuerpo fue encontrado la semana pasada, la identificación se confirmó recientemente debido al estado de descomposición.
Las autoridades realizaron un análisis dactiloscópico para verificar la identidad del cadáver, que fue hallado desnudo y en avanzado estado de descomposición. Los análisis complementarios a la autopsia revelaron la presencia de elementos que sugieren un posible acto criminal. Por este caso, tres hombres de 38, 39 y 45 años han sido demorados y serán imputados.
La Policía de Neuquén había difundido la placa de búsqueda de Forquera en redes sociales y en la comunidad. Tras confirmar la identidad del cuerpo, se llevaron a cabo siete allanamientos simultáneos en Neuquén Capital y Senillosa, donde se detuvo a los sospechosos. En el lugar donde se encontró el cadáver, también se halló ropa perteneciente a Forquera, lo que llevó a las autoridades a sospechar de su identidad antes de los análisis.