El teniente coronel Isidro Germán Green, exjefe del Grupo de Artillería 16 de Zapala, y el teniente coronel Rafael Enrique Lamas, exjefe de la Base de Apoyo Logístico de la ciudad, han sido imputados por presunto encubrimiento en relación con la muerte del soldado Pablo Córdoba, quien fue encontrado con dos disparos en la cabeza. Este hecho ocurrió el 1 de junio de 2023, cuando Green alertó a la Policía Federal sobre el incidente.
La causa se inició tras un pedido de la fiscal federal interina Karina Martínez Stagnaro, que fue aceptado por el juez federal subrogante Hugo Greca. El abogado de la familia de Córdoba, Maximiliano Orpianessi, busca impedir que se publique un informe detallado sobre la investigación en un sitio oficial del Poder Judicial, argumentando que contiene información sensible sobre avances y evidencias del caso.
Ambos oficiales militares habían sido trasladados poco después del suceso. Green recibió su pase a fin del año anterior, mientras que Lamas participó en una visita a los padres de Pablo, considerada un acto intimidatorio por la familia. Se había solicitado el acceso a las cámaras de vigilancia del cuartel, pero la respuesta fue demorada y finalmente negativa, lo que obstaculiza el esclarecimiento del crimen. Green y Lamas enfrentarán ahora una investigación por su papel en el encubrimiento del caso, junto con el soldado voluntario Brian Abel Jara.