Un bioquímico de 71 años fue detenido en Esquel, Chubut, el 22 de octubre de 2026, tras ser acusado de mantener cautiva a su familia, compuesta por su esposa e hijos. Miguel Edgardo Battista, quien ganó notoriedad durante la pandemia de COVID-19 por promocionar un suplemento nutricional, fue arrestado en su hogar ubicado en el pasaje Las Cascadas sal 600. Las autoridades hallaron a su familia en condiciones de encierro, lo que llevó a los hijos y a la mujer a gritar pidiendo ayuda al ver llegar a la policía.
La detención de Battista se produjo después de que se confirmaran las condiciones de privación a las que había sometido a su familia por un periodo prolongado. El bioquímico enfrenta cargos de abandonar a persona agravado por el vínculo familiar y privación ilegítima de la libertad.
Durante la pandemia, Battista había asegurado que su suplemento era eficaz contra el coronavirus, brindando entrevistas en medios nacionales. Afirmó haber desarrollado el producto inicialmente para pacientes con diversas dolencias y deportistas, y mencionó que había tenido éxito en el tratamiento de otros virus, como el del dengue y el herpes.
Además, el bioquímico había estado vinculado a la ONG Misionar, donde dirigía la salud e investigación médica. Esta organización, con base en Nueva York y actividades en Latinoamérica, está asociada al reverendo Walter Contreras, un líder religioso evangelista.