Durante una audiencia en la Ciudad Judicial de Neuquén, se revelaron detalles perturbadores sobre el asesinato de Mario Forquera, un hombre de 46 años que estuvo desaparecido durante un mes. Sus restos fueron encontrados en una chanchería de Senillosa, ubicada a 32 kilómetros de la capital provincial. La fiscal Guadalupe Inaudi describió el brutal ataque al que fue sometido Forquera, indicando que fue desnudado, atado y amenazado con una escopeta antes de ser arrojado al corral de cerdos.
Forquera había llegado a la propiedad rural para reunirse con los imputados, donde consumieron alcohol y drogas. La discusión surgió por un supuesto robo, lo que llevó a un altercado verbal entre él y Ricardo Cuevas, uno de los acusados. La tensión escaló rápidamente, resultando en una golpiza violenta propinada por Cuevas y otros dos hombres, Diego Andrés Zalazar y Daniel Ernesto Di Lena.
Inaudi detalló que los agresores utilizaron armas blancas para causar múltiples heridas en Forquera, quien no murió de inmediato en el corral, ya que su cuerpo fue encontrado a 300 metros del lugar, lo que sugiere que logró arrastrarse herido hasta su muerte. Un testigo clave, presente durante el ataque, ayudó a esclarecer el crimen.
El juez de Garantías Luciano Hermosilla desestimó los planteamientos defensivos, enfatizando la existencia de pruebas concretas que justifican la investigación contra los tres imputados.