El 19 de octubre se emitió un veredicto histórico en Neuquén, marcando la primera condena por un crimen de odio en la provincia. La sentencia de cadena perpetua para el acusado, identificado como Sánchez, generó una fuerte respuesta emocional entre los asistentes, incluyendo a compañeras de trabajo de la víctima, Azul Semeñenko, y militantes de ATTTA, la asociación provincial de travestis, transexuales y transgéneros.
Marco Millapán, el hermano de Azul, expresó su conmoción tras conocer el fallo, que se logró gracias a un proceso judicial que incluyó más de 60 testigos y comenzó el 2 de octubre. Al salir de la sala, los presentes, que habían aguardado desde la mañana bajo la lluvia, celebraron el resultado con abrazos y agradecimientos, destacando la importancia de la lucha por justicia.
Millapán, al dirigirse a la multitud con un megáfono, agradeció el apoyo constante durante el proceso judicial y enfatizó que el veredicto es un triunfo colectivo. “Hoy es un día histórico, un día de mucha lucha a la cual nunca desistimos”, afirmó, mientras los asistentes encendían velas en memoria de su hermana. El acto también incluyó la colocación de banderas del orgullo trans y un altar en honor a Azul en la entrada de la Ciudad Judicial.
Claudio Espinoza, uno de los presentes, subrayó la relevancia del juicio, describiéndolo como un caso de transfemicidio. La comunidad se unió en un llamado a la reflexión sobre la violencia de género y el respeto por la diversidad, reafirmando su compromiso de seguir luchando por los derechos de las personas trans.