Un violento temporal afectó severamente al sudeste de Brasil, con ráfagas de viento que superaron los 120 kilómetros por hora, dejando al menos cinco muertos y numerosos heridos. Las tormentas provocaron el colapso de estructuras, caídas masivas de árboles y cortes de energía, interrumpiendo el transporte público en horas pico.
En el estado de Río de Janeiro, se confirmaron dos víctimas fatales y una persona desaparecida. Los decesos ocurrieron en el barrio de Santa Teresa, donde un muro colapsó sobre la calle Doutor Júlio Otoni durante la tormenta. Este incidente fue captado por cámaras de seguridad, mostrando el momento crítico del derrumbe.
En el estado de San Pablo, otras tres personas perdieron la vida debido a las inclemencias climáticas, que generaron ráfagas de hasta 124,9 km/h. En la ciudad de Santos, una persona en situación de calle falleció tras ser golpeada por un árbol caído. Además, se reportaron otros incidentes fatales relacionados con naufragios y caídas de arbolado.
Las autoridades han activado un equipo de gestión de crisis para coordinar las asistencias necesarias en la región metropolitana, mientras que se lleva a cabo la búsqueda de un pescador desaparecido en la zona de Costa Verde.