El fundador de Telegram, Pavel Durov, enfrenta una orden de búsqueda internacional emitida por Rusia, donde se le acusa de "complicidad en terrorismo". Las autoridades rusas sostienen que su aplicación de mensajería está siendo utilizada por los servicios de seguridad ucranianos para reclutar personas.
Durov, de 41 años y con pasaportes de Francia y Emiratos Árabes Unidos, ya está procesado en Francia desde 2024 por no actuar ante la difusión de contenidos criminales en Telegram. La aplicación es ampliamente usada en Rusia, incluso por el Kremlin y diversas fuerzas del orden. Sin embargo, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) ha señalado que Durov no eliminó un bot de citas que, según las autoridades, era utilizado por la inteligencia ucraniana para involucrar a rusos en actos de sabotaje.
Recientemente, 46 jóvenes entre 12 y 22 años que usaron el bot Leo Match, ya prohibido en Rusia, fueron arrestados por sus acciones en contra de las fuerzas de seguridad y la infraestructura del país. Desde el inicio de su ofensiva en Ucrania en febrero de 2022, Rusia ha incrementado las restricciones digitales, afectando también a otras aplicaciones de mensajería como WhatsApp.
Durov, conocido por su postura libertaria y su defensa de la privacidad en Internet, ha sido objeto de controversia por su negativa a moderar el contenido en Telegram. En agosto de 2024, fue detenido en Francia y se le imputaron diversos delitos relacionados con el crimen organizado.