Ratko Mladić, conocido como el “carnicero de Bosnia” y condenado por crímenes de lesa humanidad, falleció a los 84 años en una prisión de La Haya. Las autoridades penitenciarias internacionales confirmaron su muerte, que se produjo tras años de enfermedad y complicaciones neurológicas.
Mladić lideró una brutal campaña de limpieza étnica entre 1992 y 1995, siendo responsable de la masacre de Srebrenica, donde fueron ejecutados alrededor de 8.000 hombres y adolescentes musulmanes. Su accionar durante el asedio de Sarajevo también dejó más de 10.000 muertos por bombardeos y francotiradores.
Tras ser acusado en 1995, Mladić estuvo prófugo durante 16 años en Belgrado, protegido por el ejército y el entonces presidente Slobodan Milosevic. Fue capturado en 2011 y, en 2017, recibió una condena por todos los cargos que pesaban en su contra.
A pesar de su condena, no cumplió íntegramente su pena en prisión, y su muerte se produce en un contexto donde sus crímenes han sido ampliamente documentados y condenados por la comunidad internacional.