La situación del sistema eléctrico en el sur de Argentina muestra una fragmentación que afecta especialmente a las provincias patagónicas. Un informe del Observatorio de Tarifa Eléctrica Argentina (OTEA) destaca la falta de una lógica única en los costos de energía, evidenciando desigualdades estructurales en la región. Expertos de la Universidad Nacional del Sur y el CONICET advierten que las comparaciones de tarifas sin el contexto adecuado pueden llevar a conclusiones erróneas.
Neuquén se sitúa como la provincia con los costos más altos del país para el consumo residencial. Para un perfil bajo de 114 kWh mensuales, el EPEN presenta un monómico de $419, un 101.2% por encima de la media nacional. En contraste, otras localidades patagónicas, como Coop Madryn y Coop Rio Grande, reportan tarifas significativamente menores. Esta tendencia se mantiene incluso con un consumo más elevado de 490 kWh mensuales, donde el EPEN nuevamente lidera con $350.
El impacto de estas tarifas se siente en el sector productivo, donde la brecha tarifaria puede afectar la viabilidad económica de comercios y PyMEs. Un comercio en Neuquén bajo el EPEN enfrenta un costo de $353 por 10.000 kWh mensuales, el más alto del informe, mientras que en otras provincias como Santa Cruz, este valor es casi tres veces menor, alcanzando solo $126.