La industria de la construcción atraviesa un momento de transformación impulsado por la necesidad de reducir su impacto ambiental y controlar los costos de obra. Conscientes de que los edificios son responsables de aproximadamente el 37% de las emisiones globales de energía, se están explorando nuevas soluciones. Un avance significativo proviene de Alemania: un sistema de bloques de madera maciza que se ensamblan fácilmente, similar a un juego de LEGO.
Desarrollado por la startup NiTO Holzstein, este método permite construir paredes estructurales sin la necesidad de cemento, tornillos o adhesivos químicos. Los bloques, que encajan a través de un mecanismo de machihembrado, prometen una productividad notable; un trabajador capacitado puede ensamblar cerca de un metro cuadrado en menos de un minuto. Según la empresa, el casco estructural de una vivienda unifamiliar promedio se puede completar en aproximadamente una semana, lo que representa un cambio radical respecto a la albañilería tradicional.
Este innovador sistema no solo acorta los plazos de construcción, sino que también reduce los costos laborales y fomenta la autoconstrucción asistida. Fabricados con madera estructural certificada de clase C24, los bloques ofrecen alta resistencia y estabilidad, eliminando componentes metálicos y materiales sintéticos.